Gradas
India

Frontera entre India y Pakistan.

La vida desde un banco de plaza

Todo empezó una mañana en una calle peatonal en la ciudad de Amristar, ciudad que ya te contamos en la historia anterior. Sentados en un banco, tratando de tamizar la cultura de la ciudad, mirando con los ojos bien abiertos. Claro, hacia menos de una semana que estábamos en india y la ciudad de los Sij, no es una Ciudad fácil de Digerir.

Veiamos pasar los hombres con barbas larguísimas y sus turbantes de distintos colores, las mujeres con sus vestidos en los que no faltaba ni un color de todos los que conocíamos. Un mantra muy popular en esa calle es la de los vendedores de excursiones a la frontera, que en un repetitivo WAGHA BORDER, WAGHA BORDER, WAGHA BORDER. Te invitan a una de las atracciones mas raras que vivimos en India

A unos metros de distancia un señor mayor con una túnica naranja, nos rondaba, pero sin mirarnos, habia entendido que una buena herramienta de marketing era generar la curiosidad, porque no nos ofreció el servicio de traslado a la frontera hasta que no lo miramos un buen rato. Teníamos muy claro que en ese juego del regateo lo peor que podes hacer con el vendedor es hacer contacto visual, porque se te tira encima y es imposible decirle que no. Y menos con el inglés básico que manejamos.

El Big Jeep destartalado

Y sí unos minutos mas tardes estábamos siguiendo ese hombre casi corriendo para subir al Big Jeep que nos prometió para llevarnos por un buen precio. Parados adentro de un estacionamiento en India, Rajdeep, que era su nombre, desaparece y después de unos minutos aparece manejando un Jeep todo destartalado, a toda velocidad como si fuera un doble de Rápido y Furioso.

Nos guiña un ojo y dice, –Ustedes no digan nada del precio. Frena en un hotel 5 estrellas y sube una familia entera de Indios de la clase mas alta, una pareja joven, con sus dos hijos y los padres. Obvio que a nosotros nos manda a la parte trasera de la camioneta. Así empezamos el camino, un poco tarde pero nuestro conductor era bastante experimentado. De repente se desvía por un camino y frena en una agencia de venta de tuctuc nuevos, baja y se queda unos minutos. No lo podíamos creer, el tipo se estaba comprando un tuctuc y los 8 turistas esperando ahí.

Por fin llegamos a la zona de frontera. Sabíamos que no se pueden llevar bolsos ni carteras de ningún tipo. Solo cámara de fotos, celular y pasaporte. En el estacionamiento nos dice donde encontrarnos a la vuelta. Son cientos de autos y colectivos estacionados y miles de personas caminando hasta la frontera de los dos países.

Pasamos varios puestos de control. Los indios por una fila y los turistas extranjeros por otra. De repente aparece el estadio, si, un estadio. Pero no solo uno, sino que dos, uno del lado de India y otro de Pakistan, donde una reja doble separa la multitud de gente que se encuentra en las gradas de cada lados de la frontera.

Un espectáculo poco común

Antes del sunset, del lado de India, solo las mujeres pueden bajar al centro a bailar con música y coreografía de Bollywood. Hasta que en las pantallas gigantes, aparece el presentador vestido de militar con micrófono en mano y por los parlantes arenga al publico desde la calle central, para que ya sentados disfruten de este increíble y bizarro espectáculo, muy digno de vivenciar.

La historia pasa por un ida y vuelta entre los Rangers de India y Pakistan, matizado con música y marchas militares, donde miden fuerzas en un constante bullying que va y viene de un lado al otro de la frontera.

Un Ranger, el mas temerario de todos, se acerca a la reja y con junto con su par de Pakistan piden que corran la reja, esperando lo peor. Para este momento la gente en las gradas están enardecidas de los dos lados, generando un momento de tensión único.

Siguiendo la coreografía, ambos países bajan sus banderas de los mástiles, y los soldados en marcha con bandera en mano, la escoltan hacia sus respectivos países. Cierran la reja y con un gracias totales el presentador despide a la gente del show.

La vuelta con Toreto

Esquivado Rangers y gente que se saca una y otra selfie con ellos y con nosotros, vamos camino al Big Jeep. Ya es de noche y el conductor nos traería sanos y salvos, manejando por la ruta, la calle, metiendo en el metro bus y todo lo que se te ocurra esquivar con una camioneta.

Si querés acompañarnos, nuestro próximo destino en el viaje de tres meses por india será Macleod Ganj, lugar donde esta exiliado el Dalai Lama y parte del pueblo Tibetano en India.

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